miércoles, 2 de marzo de 2011

EL DESAYUNO

Costa había entablado relación con varios miembros del sector de redacción de “El Cordobés” y fue invitado a desayunar con ellos en la cantina. Roca, Ramírez y Spencer estaban en la mesa. Obdulio, el otro integrante habitual de la ronda, brillaba por su ausencia.  
-¿como anda todo con el horóscopo, Costa?-inquirió Roca.
-Perfecto.
-yo estuve ahí durante un tiempo. Es muy tranquilo ese sector.-analizó Ramírez.
- si, estoy en una soledad absoluta. O sea, solo puedo pelearme conmigo mismo.-contestó Costa.
-¿vos sos casado Costa?-inquirió Spencer.
-soltero. Pero mi sueño es  casarme y formar una familia numerosa-sentenció Costa con seguridad-espero algún día conseguirlo.
Tras la afirmación de Costa, los otros tres integrantes de la mesa estallaron a carcajadas.
-Observaron a la nueva moza. Es bellísima-sostuvo Spencer.  
-Literalmente, parte la tierra.-agregó Roca.  
-Se llama Milagros. Le pusieron así porque los padres peregrinaron mucho para tenerla. Le dicen el “ángel de la cafetería”-informó con precisión quirúrgica Ramírez.   
-¿el “ángel de la cafetería”?-interrogó Costa mientras sacudía el sobre de azúcar.  
- Si. Y es muy callada,  no habla con nadie-acotó Ramírez.
-Cambiando de tema, ¿que paso con Obdulio? ¿Volvió a faltar?-preguntó sugerente Roca conociendo la respuesta.
- Y es lunes. Ese flaco es un desastre-dijo Ramírez moviendo la cabeza como diciendo que no.  
-Cada comienzo de semana mete una falta. Pero tiene el aval de Álvarez. Como le cuenta todo lo que acontece en “El Cordobés”, hace lo que se le antoja. Es su alcahuete-precisó Spencer.
-Vos sabes que ese tipo a mí  nunca me cerró. Me parece tan falso. Siempre con esa sonrisa, y después por atrás te apuñala-sostuvó Roca quien con sus manos hizo el gesto de  clavarle un cuchillo a alguien.  
-Y si. Por su culpa lo rajaron a Eusebio. Eso lo sabemos todos-se quejó Ramírez-.Que persona tan miserable. La verdad merece arder en el infierno-agregó.  
-Aparte no se baña. Y siempre viene con la misma camisa a rayas azules y blancas-aseveró Spencer.  
-y come de arriba. Nunca se le cayó un centavo de la billetera-expuso Ramírez mientras se sonaba la nariz.  
-Seguramente Obdulio  anoche salió hasta tarde, se emborrachó y ahora debe estar durmiendo quien sabe donde-completó Spencer.
De repente Milagros, “el ángel de la cafetería”, se acercó hasta la mesa donde estaban sentados los cuatro.
-¿ustedes son Roca, Ramírez y Spencer?-indagó Milagros.
-si preciosa, somos nosotros-contestaron.
-Me acaba de llamar  su jefe Álvarez. Me dijo que anoche, cuando volvía de la iglesia tras dejar ropa y alimentos para los más necesitados, Obdulio sufrió un accidente en su automóvil y falleció. Lo están velando en la sala Neruda  ubicada en la calle Canto General al cincuenta. Tienen una hora para ir a dar el pésame  y deben regresar  a sus puestos de trabajo-contó Milagros.  
Los tres compañeros de Obdulio se quedaron estupefactos al escuchar la noticia. Costa contemplaba la situación en silencio.
-Pobre flaco-se lamentó Roca.
-si, la verdad era un fenómeno-afirmó Ramírez.
-en el fondo era un buen tipo-completó Spencer.
(Capitulo de  Romantico  Viajero de S.SEGURA)  

1 comentario:

  1. San, te felicito!!!
    Valoro tu esfuerzo y voluntad para hacer las cosas que realmente te gustan!!!
    Un beso grande!!!

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